Lectores

23 oct. 2010

Serie Labios persuasivos Capitulo 3

Serie Labios persuasivos

Capitulo 2. Despertar

Capitulo 3. Atracción



Al día siguiente llegué al curso y me senté en mi lugar, sin mirar a nadie.  Bueno, con el rabillo del ojo pude ver que allí estaba ese elemento subversivo de Frederick, pero lo ignoré. Tenía ganas de meterme debajo de la silla. Llevaba un guante negro en la mano donde estaba el símbolo.
Mientras la clase de matemáticas continuaba, y me aburría más de lo normal, comencé a sentir algo extraño. Por alguna razón parece que mi cuello, mi cabeza, todo mi cuerpo giraba hacia Frederick. No podía dejar de mirarlo constantemente. Era como una reacción involuntaria. Y cada vez que mis ojos se fijaban en él sentía que una ola de placer se extendía por todo mi cuerpo. Pero, por el amor de Dios, que rayos estaba sucediendo?
Además, no sé si me estaba volviendo loca, pero comencé a ver la figura de Frederick como si de ella saliera un leve resplandor, como si él tuviera una especie de luz interna que se irradiara suavemente al exterior. Era como si él se destacara por encima de todo el grupo. Y para colmo en ese momento me di cuenta por primera vez de lo perfectas que eran sus facciones. Sus labios me parecían cada vez más seductores. Estaba desconcertada, lo que antes para mí era algo extraño ahora era irresistible.
Tuve un sobresalto cuando escuché decir a mi lado:
-Heeelllooo! Estás despierta?
Era Emily. Mi mejor amiga. Como siempre con su inseparable goma de mascar, sabor fresa hiperdulce. Con el uniforme escolar levemente modificado a su estilo lo que incluía un par de leggins fucsia con caravelas, ambas manos colmadas de accesorios estilo góticos y su típico peinado al estilo despeinado que se pasaba hoooorasss frente al espejo para que quedara perfectamente despeinado.
-Despierta cariño, tuve que cambiarme de asiento y venir aquí a tu lado porque al parecer hoy solo tienes ojos para Frederick. Qué pasó? Te contagió?
-Yooo?-contesté-imposible.
-Sssshhh, habla bajito, que la bruja de matemáticas está hoy, que corta. Si me ve hablando otra vez me zumba una página de ejercicios para mi solita. Y aquí entre nos, eso no hay quien lo entienda. Y entonces, defiéndete. Qué te ocurre? Y ese guante negro? Me estás copiando? O sea, sé que es inevitable, pero de ti no lo esperaba.
-Emely, hablamos en el receso, por favor-le contesté mientras solo tenía ganas de volver a mirar a Frederick y al mismo tiempo no quería hacerlo delante de Emely.
El timbre sonó y sentí que me liberaban de una tortura. Salí sin perder un minuto para el baño. Entré y me miré en el espejo que me devolvió un rostro con ojeras. Respiré hondo. Me hubiera gustado quedarme más tiempo ahí, sola, pero entraron un grupo de chicas demasiado fresitas para mi gusto y el ambiente se volvió incómodo. Salí y en la puerta me esperaba Emely, con una cara en la que se podía leer la curiosidad.
-Dispara, chica. Me están matando los nervios. Y estoy demasiado bella para morir ahora. Cuentalo ya.
Suspiré. A pesar de que Emely es medio loca, es mi amiga. Y tenía derecho a saberlo. No nos ocultamos nada.
-Bueno Emely, dije mientras la llevaba detrás de una columna-ayer fui a casa de Frederick...
-Lo sabía! Lo sabía! Te me fuiste alante, ja, y eso que te haces la que no mata una mosca-dijo finjiendo envidia-lograste que el chico más sexy del curso te invitara a su casa, y yo que pensaba que eras una novata.
-Emely, por favor, déjame hablar no es lo que tú estás pensando-dije exasperada.
En ese momento sentí una mano en mi hombro y cuando me volteé ahí estaba Frederick muy serio.
-Charlotte, tenemos que hablar.
-Yo no tengo nada que hablar contigo.
-Bueno-Frederick se recostó de la columna, acercándose más a mi-si tú quieres te lo digo delante de Emely.
-Ups! Creo que aquí sobro-dijo Emely, alejándose por el pasillo con una sonrisita de satisfacción-nos vemos luego...no-va-ta.

(Continuará)

Por Lady Diana y Leonel de lima http://leoneldelima.blogspot.com
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